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AOC Q27G4ZDR QD OLED Review: barato, sí, pero con compromisos importantes

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El AOC Q27G4ZDR ofrece 1440p y 240 Hz con las ventajas de contraste y respuesta de QD-OLED. La prueba, sin embargo, muestra límites de brillo y calibración que las especificaciones de cobertura de color no dejan ver.

El precio necesita compensar esas concesiones. La conectividad y la ergonomía cumplen, pero no conviene trasladar sin más las conclusiones de este modelo a otras variantes con nombres parecidos.

Diseño, peana y equipamiento

La peana no está al nivel de la gama AGON más premium. AOC aquí ha reutilizado una base más propia de sus modelos IPS de 1440p. Es mayoritariamente de plástico, aunque con refuerzos metálicos internos.

No da sensación de desastre, ni mucho menos, pero tampoco transmite ese punto premium que sí tienen otros modelos de la marca o de la competencia.

Lo bueno es que en ergonomía sí cumple bien:

  • ajuste de altura
  • inclinación
  • reclinación
  • pivotado vertical
  • giro de pantalla sin mover la base

En uso diario eso se agradece bastante más de lo que parece.

Donde sí viene bien armado es en conexiones. Incluye hub USB y sus puertos HDMI 2.1 son de ancho de banda completo, algo importante si piensas usar consola.

Con PlayStation 5, por ejemplo, ofrece compatibilidad total para:

  • 4K 120 Hz
  • VRR
  • ALLM
  • Posibilidad de configurarlo también en 1440p

Así que por ese lado no hay pegas importantes. Es un monitor que, en conectividad y funciones modernas, está correctamente resuelto.

Color: cobertura amplia y precalibración mejorable

Si miramos únicamente la cobertura de color, no parece haber drama. En modo nativo, el monitor ofrece cifras totalmente esperables para un QD-OLED moderno:

  • 99,7% de DCI-P3
  • 97,6% de Adobe RGB

Hasta aquí, nada raro. De hecho, sobre el papel está bastante bien. También incluye modos más orientados a uso controlado:

  • Modo DCI-P3, con un recorte de gama cercano al 98,9%
  • Modo sRGB, con un recorte alrededor del 99,1%

En el modo sRGB sí aparece algo de sobresaturación en los rojos, pero el problema principal no es tanto la amplitud de la gama como la forma en la que está afinado el monitor de fábrica.

Aquí es donde la cosa se tuerce de verdad. En esta AOC Q27G4ZDR 1440p 240hz OLED REVIEW, el punto más flojo de la unidad no es la cobertura, sino la precalibración.

Ni el modo nativo ni los modos profesionales dejan un resultado realmente fino en balance de blancos y escala de grises. El monitor viene con el canal rojo demasiado elevado, lo que hace que la imagen se sienta más cálida de lo deseable para el estándar de 6500K. El resultado es una precisión bastante mediocre, especialmente en los blancos.

El modo DCI-P3 se acerca algo más, sí, pero tiene otro peaje: el gamma está ajustado a una especie de 2.8, claramente intencionado para acercarse a la representación DCI-P3 más cinematográfica. Eso hace que los grises se perciban distintos, menos neutros, con una presentación que puede gustar para cine pero no es la ideal si buscas fidelidad estándar en escritorio o trabajo de color.

Además, hay otro detalle molesto: en los modos calibrados no puedes cambiar la temperatura de color. El brillo sí se puede tocar, pero la temperatura queda bloqueada. Y los presets de temperatura disponibles tampoco arreglan gran cosa. Probando los diferentes ajustes preestablecidos no se obtiene ningún resultado realmente decente.

La parte positiva es que el modo nativo sí mejora bastante con calibración real. Usando una sonda, ajustando la temperatura de color en modo personalizado y apoyándote en un perfil ICC, el monitor puede quedar bastante más fino.

La calibración realizada estaba orientada a DCI-P3, y ahí sí se ve una mejora clara en resultados. Ahora bien, conviene poner esto en contexto: los perfiles ICC tienen sentido sobre todo para consumo multimedia, edición y trabajo en color. Para gaming, su impacto práctico es mucho menor.

O sea, este apartado tiene más o menos solución si te quieres complicar y tienes herramientas para ello. Pero lo que no vas a poder solucionar tan fácilmente es lo siguiente.

El recorte de gama y el ajuste del blanco son resultados diferentes. Estas capturas permiten valorar el preset sRGB más allá de la cobertura anunciada: limitar la saturación no corrige por sí solo las desviaciones de grises observadas en el análisis.

Brillo SDR y HDR recortado

Los OLED no destacan precisamente por tener un brillo altísimo en pantallas blancas a gran tamaño. Eso ya lo sabemos. Pero aquí el problema no es ese. El problema es que este AOC es notablemente más oscuro que otros monitores con el mismo panel.

Las medidas se quedan aproximadamente en:

  • 190 nits con la temperatura de color en Warm
  • 200 nits como máximo en modo usuario sin tocar más ajustes

Es verdad que con otra sonda de comparación puede salir algún nit extra, pero sigue quedándose claramente atrás.

Eso sí, hay una peculiaridad interesante: el ABL viene bloqueado en SDR, así que el brillo se mantiene uniforme y no vas a notar cambios evidentes según el contenido mostrado. No se puede desbloquear, aunque quisieras. En teoría eso es positivo para consistencia, pero hay un matiz menos agradable: la uniformidad de brillo por la pantalla presenta más variación de la que me gustaría.

La uniformidad de color, en cambio, sí está bastante bien resuelta.

Si en SDR iba justo, en HDR la situación no mejora demasiado. Hay varios ajustes HDR disponibles, y en todos ellos el ABL se desbloquea, como es habitual. Pero el brillo sigue siendo bajo.

De hecho, algunos presets HDR son incluso más oscuros que el modo SDR. Algunos permiten cierta regulación y puedes rascar algo, pero el mejor enfoque aquí es usar HDR Game o, mejor todavía, el modo DisplayHDR, que viene bloqueado en ajustes pero ofrece la mejor calibración de curva PQ EOTF y luminancia.

Aun así, los números no impresionan nada:

  • En una ventana del 10% APL, el brillo sigue siendo bajo
  • En una ventana del 2% APL, prácticamente se mantiene parecido
  • No llega a 400 nits en ninguno de los dos casos

Para un monitor HDR actual, especialmente siendo OLED, es un resultado pobre. Y según sube el APL, es decir, cuanto mayor es la porción de blanco en pantalla, la calibración de la curva PQ EOTF y la luminancia empeoran, que es un comportamiento esperable en este tipo de pantallas. Pero aquí el punto de partida ya es bastante flojo.

Otro detalle llamativo es que es el primer OLED de este tipo que pruebo sin un modo de pico de brillo. Se revisaron posibles actualizaciones de firmware, ajustes de energía y hasta opciones antiquemados, desactivándolas para intentar sacar todo el brillo posible. El resultado fue el mismo: decepcionante.

DisplayHDR y Game oscurecen algo sombras y tonos medios frente a la referencia. El límite de brillo ronda los 400 nits en ventanas pequeñas y disminuye con la superficie iluminada. La ausencia de un modo de pico y el recorte de color comentado después son limitaciones distintas, que se suman.

Y aquí viene otra pega más. Igual que ocurría con otro OLED de la gama AGON de AOC, en HDR la cobertura de color se reduce. No está claro por qué sucede, pero los datos no son especialmente buenos.

Lo raro del asunto es que en SDR hay incluso sobresaturación del rojo, pero en HDR ese mismo rojo cae por debajo de lo que exige DCI-P3. Las cifras se quedan aproximadamente en:

  • 93% de cobertura en UHD-P3
  • 70% en BT.2020

Esto también queda reflejado en el volumen de color, que no hay que confundir con la cobertura de gama. El volumen también tiene en cuenta el brillo, y como el brillo aquí va justo, el resultado global empeora todavía más.

Respuesta y uso con consola

No todo iban a ser malas noticias. En rendimiento puro de movimiento, el monitor se comporta como se espera de un OLED de 240 Hz.

Las transiciones son prácticamente instantáneas, los números de tiempo de respuesta son muy buenos y, aunque hay un poco de overshoot, entra dentro de lo habitual en este tipo de pantallas y no supone un problema serio.

Tampoco se detectaron problemas destacables de input lag. En este apartado, el AOC cumple. No trae extras como Black Frame Insertion u otras funciones más exóticas, pero en lo básico e importante responde bien.

Información de señal y frecuencias admitidas por HDMI
Información de señal y frecuencias admitidas por HDMI

Variantes y condiciones para recomendarlo

Además, conviene no perder de vista que AOC tiene varias subversiones con nomenclaturas bastante liosas. A veces añaden una letra, cambian un puerto o alteran algún detalle concreto. No todas se han probado, así que no conviene asumir automáticamente que rinden exactamente igual.

De hecho, hay otro modelo QD-OLED de AOC a 280 Hz que, al menos por mediciones vistas en otros análisis, parece estar mucho más en línea con la competencia en brillo. Si aparece a buen precio, probablemente sea una opción más interesante. Pero de ese no puedo sacar conclusiones firmes sin haberlo probado personalmente.

El AOC Q27G4ZDR es uno de esos productos que en especificaciones entra muy bien por los ojos, pero luego deja sensaciones encontradas cuando rascas un poco. Si solo quieres un OLED barato y aparece con una rebaja muy agresiva, podría tener sentido. No digo que esté mal, creo que por 370 euros estamos hablando ya de otra cosa, pero definitivamente ándate con ojo con estos modelos recortados, porque puede parecer lo mismo que ya teníamos en el mercado, y realmente tienen limitaciones en cuanto a calidad de imagen más que evidentes.

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