QD-OLED de 27", 1440p y 240 Hz con acabado glossy, muy buena respuesta, buen color, compatibilidad completa con PS5 y una relación calidad-precio especialmente fuerte cuando se encuentra de oferta€.
Relación calidad-precio muy fuerte cuando baja a 400€
Muy buena compatibilidad con PS5, incluyendo 4K supersampling a 120 Hz y VRR
Desbloqueo de brillo completo incluso en SDR
Lo peor
El modo HDR Peak 1000 está peor calibrado que en modelos QD-OLED más caros
USB-C limitado a solo 18 W de carga
El acabado glossy implica reflejos más marcados y puede mostrar tinte magenta con mucha luz ambiente
Ideal para
Gaming general y uso mixto PC/PS5
Usuarios que prefieren acabado glossy y priorizan calidad de imagen
Un QD-OLED sin compromisos y buena calidad de construcción y peana.
No lo compraría si...
Quieres usar USB-C como conexión principal para cargar un portátil exigente
Tu habitación tiene mucha luz directa o reflejos difíciles de controlar
Si su precio ronda los 500€ ya que vas a tener normalmente mejores opciones por menos precio
Ver datos completos
SDR
Cobertura DCI-P399.6%
DeltaE medio DCI-P31.44
Cobertura Adobe RGB97.6%
Modo sRGBSíDeltaE medio 1.6
Uniformidad del brilloMuy buena
Valoración SDRMuy buena
HDR
Cobertura Rec.202081%
DeltaE ITP HDR5.12
Volumen Rec.202075.8
Seguimiento PQ / EOTFBuenoLevanta sombras más de lo que me gustaría / debería
Seguimiento PQ / EOTF Modo PicoLevanta sombras
Valoración HDRBuena
Brillo OLED
Brillo SDR 100% APL259
Brillo HDR 10% APL470
Brillo pico HDR 2% APL1045
Brillo pico HDR 10% APL480
Brillo uniforme OLEDMuy bueno
Desbloqueo de brillo OLEDSí
Valoración brillo OLEDBuena
Gaming PC
Tiempo de respuesta medio0.87
Overshoot0.97
Input lag1.8
VRR / Adaptive SyncSí
MBR / StrobingNo
Valoración PC gamingMuy rápido
Compatibilidad PS5
VRR en PS5Sí
ALLMSí
Resoluciones permitidas4K 120 Hz
1440p 120 Hz
Valoración PS5Completa
Comportamiento OLED
Protecciones antiquemadoBuenas
Subpíxel layoutTriangular QD-OLED
Claridad del textoAceptable
Limitaciones OLEDTexto/fringing mejorable
Valoración OLEDBuena
Conectividad
Puertos HDMI2x HDMI 2.1
DisplayPort1x DisplayPort 1.4
USB-C1x USB-C con DP Alt Mode, upstream y Power Delivery
Hub USB2x USB 3.2 downstream + 1x USB 3.2 upstream
KVMSí
Salida de audioSí
Altavoces2x 5W
Construcción, peana y extras
Acabado de pantallaGlossy
Relación de aspecto16:9
CurvaturaPlano
Peana regulableSí
Calidad de la peanaMuy buena
VESASí
Extras destacablesPBP/PIP
Valoración construcciónMuy buena
La puntuación combina mediciones objetivas y valoración de uso real según precio, categoría y competencia. Las mediciones pueden variar ligeramente según unidad, firmware y configuración usada. Algunos enlaces pueden ser de afiliado y ayudar al mantenimiento de la web sin coste adicional para ti.
El Gigabyte QD OLED MO27Q2 es uno de esos monitores que llaman la atención enseguida por una razón muy simple: sobre el papel ofrece muchísimo para lo que suele costar cuando entra en oferta. Hablamos de un panel QD-OLED de 27 pulgadas, resolución 1440p, 240 Hz y 10 bits, en una franja de precio donde normalmente hay que empezar a hacer concesiones.
La cuestión es bastante clara: ¿tiene truco este Gigabyte QD OLED MO27Q2 o realmente es una compra redonda? Después de repasar diseño, conectividad, acabado de pantalla, color, brillo, HDR, tiempos de respuesta, VRR, compatibilidad con PS5 y extras, la respuesta corta es que sale muy bien parado. La larga es la que tienes justo aquí.
Qué ofrece el Gigabyte QD OLED MO27Q2 sobre el papel
Panel QD-OLED de 27 pulgadas
Resolución 2560 x 1440
Frecuencia de refresco de 240 Hz
Panel de 10 bits
Acabado glossy
HDMI 2.1, DisplayPort 1.4, USB-C, hub USB y jack de audio
Ya solo con eso, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 entra de lleno en la conversación de los OLED gaming más interesantes en relación calidad-precio, especialmente cuando baja de los 500 euros.
Contenido de la caja y primera impresión
Sin perder demasiado tiempo con el empaquetado, viene bastante bien servido. En la caja se incluyen:
Cable HDMI 2.1
Cable DisplayPort 1.4
Cable para alimentar el hub USB
Dos cables de alimentación
Reporte de calibración
Peana y soporte
Ese detalle del reporte de calibración siempre suma, aunque luego lo importante es lo que da el panel en mediciones reales. Aun así, como carta de presentación, está bien.
Diseño, peana y ergonomía
La peana me ha gustado bastante. Está fabricada en metal, es fina, ocupa poco espacio sobre la mesa y se monta fácil. No es de esas bases aparatosas que te roban medio escritorio para luego no aportar nada.
En ergonomía va muy bien resuelto. Permite:
Ajuste de altura
Inclinación
Giro
Uso en vertical, aunque solo hacia un lado
También puedes girar el monitor sin mover la base, aunque el rango no es especialmente amplio. Aun así, en conjunto, la sensación general de construcción es buena. El aspecto es sobrio, sin florituras raras, y se nota un producto bien rematado.
Conectividad: va bien servido, con una pega menor en el USB-C
En entradas y salidas, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 cumple bastante bien. Tenemos HDMI 2.1, DisplayPort 1.4, USB-C, hub USB 3.2 y salida de audio por jack.
La única limitación clara aquí está en el USB-C, que se queda en 18 W de carga. No es mucho si piensas usarlo como conexión única para un portátil más exigente, pero al menos sirve para cargas ligeras. Por ejemplo, para un móvil puede hacer el apaño sin problema.
Acabado glossy: mejor imagen, más reflejos
Uno de los puntos clave de este monitor es su acabado glossy. Y esto hay que tenerlo muy en cuenta antes de comprarlo.
¿Qué implica esto?
Los reflejos se notan más y están más definidos
Los colores se ven mejor que en muchos monitores con acabado mate
La imagen tiene más “pegada” visual
Personalmente, prefiero glossy frente a mate en este tipo de paneles, porque suele sacar mejor partido al OLED. Ahora bien, si lo vas a usar en una habitación muy luminosa o con una fuente de luz incidiendo directamente sobre la pantalla, toca asumir los compromisos típicos del QD-OLED.
En escenas oscuras, cuando reciben mucha luz ambiental, estos paneles pueden mostrar ese tono magenta en negros y zonas oscuras. No es un defecto exclusivo de este modelo, es algo propio de la tecnología QD-OLED.
OSD y manejo
El monitor incorpora joystick para moverte por el menú, algo que a estas alturas sigue siendo la forma más cómoda de manejar un OSD. No se profundiza demasiado en todas las capturas del menú, pero sí queda claro que desde aquí puedes tocar los perfiles de color, temperatura, brillo y los ajustes relacionados con APL y HDR.
Color en SDR: buen nivel general y modos útiles
Aquí es donde el Gigabyte QD OLED MO27Q2 empieza a dejar buenas sensaciones. Tenemos un modo sRGB calibrado y también diferentes perfiles de color para ajustar la gama de trabajo.
Modo estándar con gama nativa
Si comparas el modo estándar en gama nativa contra sRGB, hay una sobresaturación importante. Esto es normal en muchos monitores de amplia gama, pero conviene decirlo claramente: si quieres usar sRGB, mejor activar el modo sRGB calibrado.
Modo sRGB calibrado
El modo sRGB viene calibrado para 142 nits y sorprende para bien por dos motivos:
El recorte de gama no es demasiado agresivo
La precisión de color es bastante buena
Eso sí, los grises se desvían un poco, algo bastante habitual en OLED. Lo más interesante aquí es que el seguimiento del gamma sRGB está muy bien resuelto, algo que en monitores OLED no siempre se ve tan fino.
La temperatura de color tiende a ser algo cálida, pero no me parece problemático. Además, en este modo puedes regular el brillo a tu gusto.
Cobertura DCI-P3
Con la gama nativa frente a DCI-P3, el monitor llega a 99,6% de cobertura, que está francamente bien. El problema es que en nativo se pasa un poco de P3, así que para afinar más la precisión compensa activar el cap de gama a P3.
Con ese recorte baja a 98,8%, pero la precisión de color mejora mucho. Otra vez, los grises se escapan un pelín y el gamma no queda tan fino como en sRGB, con un pequeño pico hacia abajo algo brusco. Nada gravísimo, pero está ahí.
Cobertura Adobe RGB
Frente a Adobe RGB, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 alcanza 97,6% de cobertura en nativo. Si activas el cap de gama Adobe RGB, se queda en 96,1%, pero ganas en calibración.
En este modo la calibración es decente, aunque mejorable, y el comportamiento del gray scale va bastante en línea con el resto de modos.
Temperatura de color recomendada
De serie, el ajuste que más se acerca a 6500K es el modo Normal. Los demás se van demasiado a cálido o demasiado a frío. Si no quieres complicarte, lo lógico es dejarlo en normal. Si quieres apurar más, puedes recurrir a ajustes manuales en temperatura personalizada y acompañarlos de un perfil ICC.
Ajustes personalizados e ICC
Con ajustes hechos con sonda en modo nativo y un perfil ICC, el monitor mejora claramente en:
Precisión de color
Balance RGB
Escala de grises
Eso sí, conviene tener claro algo: copiar una calibración ajena no garantiza el mismo resultado. Aunque compres el mismo modelo, cada unidad puede variar. Y además, este tipo de calibración e ICC tiene mucho más sentido para trabajar o consumir contenido que para jugar.
Brillo en SDR: el detalle importante es el APL configurable
Aquí el monitor hereda un ajuste muy interesante de otros QD-OLED de Aorus: el APL configurable, tanto en SDR como en HDR. Esto cambia bastante cómo se comporta el brillo según el contenido.
Básicamente tienes tres niveles:
APL High
APL Medium
APL Low
En SDR, si eliges los modos altos, puedes llegar a picos superiores a 1000 nits en ciertas condiciones. Si lo dejas en medio, el comportamiento se parece más a un modo True Black 400. Y si lo pones en low, se prioriza la uniformidad del brillo, quedando el máximo en torno a los 260 nits a pantalla completa.
¿Cuál tiene más sentido?
APL Low si quieres trabajar con color y evitar variaciones de brillo según la escena
APL Medium si buscas más brillo en uso real
Esto es importante porque con APL medium o high el brillo varía según el contenido: elementos pequeños y muy brillantes destacan más, mientras otras zonas pueden oscurecerse algo más. Para productividad y edición, eso no siempre interesa. Para uso general, medium suele ser el punto más equilibrado.
HDR: correcto en general, con una carencia clara en el modo 1000 nits
En HDR hay varios modos disponibles, y al cambiarlos también se modifica el nivel de APL asociado. Entiendo que Gigabyte los plantea para usarlos así, aunque luego puedes cambiarlos manualmente.
Los modos mejor calibrados son:
HDR
HDR Movie
Esos no se pueden personalizar, mientras que otros modos sí permiten tocar ciertos parámetros. El problema es que esos otros perfiles sacrifican calibración para perseguir objetivos concretos, como levantar más las zonas oscuras.
Rendimiento según APL
Como suele ser habitual, el mejor punto de calibración aparece en 10% APL. En 2% y 25% aguanta bastante bien, pero por encima de ahí el seguimiento empeora. Es algo normal en prácticamente todos los QD-OLED.
Modo HDR 1000 nits
Aquí está la principal pega que le he encontrado frente a modelos más caros. El modo de 1000 nits sí puede superar esa cifra en un 2% APL, pero la calibración deja bastante que desear tanto al 2% como al 10%.
Dicho de otra forma: el monitor puede presumir del pico, pero no clava tan bien el seguimiento de la curva PQ EOTF y de la luminancia como otros QD-OLED superiores, al menos hasta 10% APL.
Ahora bien, tampoco me parece un drama enorme. De hecho, en muchos casos sigo prefiriendo usar modos del estilo True Black 400, porque normalmente dan una imagen más brillante y consistente en escenas reales, aunque no tengan esos picos tan vistosos en ventanas pequeñas.
Color en HDR
En HDR, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 alcanza alrededor de 81% de BT.2020, lo cual está bastante bien. La cobertura de P3 dentro del espacio UHD es casi completa, y el volumen de color también es amplio, como suele pasar en QD-OLED.
Ojo con una cosa: volumen de color no es lo mismo que volumen de gama. Aquí también entra en juego el brillo, no solo el espacio de color puro.
Tiempos de respuesta, ghosting e input lag
Aquí no hay demasiadas sorpresas, y eso es bueno. Con 240 Hz y transiciones prácticamente instantáneas propias del OLED, el comportamiento en movimiento es excelente.
En resumen:
No hay ghosting apreciable
No he encontrado problemas graves de overshoot
Funciona bien a 240, 120 y 60 Hz
El input lag entra dentro de valores normales. Algunos OLED suben algo más en 60 Hz, pero aquí no es especialmente preocupante.
VRR, FreeSync, G-Sync Compatible y flickering
El monitor es compatible con VRR y lo puedes usar sin problema tanto con FreeSync como mediante G-Sync Compatible, aunque no venga certificado oficialmente en este último caso.
Eso sí, igual que pasa con prácticamente todos los OLED del mercado, aquí también hay algo de VRR flickering. Se puede notar sobre todo en situaciones concretas, como:
Pantallas de carga
Escenarios en los que entras y sales del rango LFC
Patrones de prueba que fuerzan ese comportamiento
La buena noticia es que me ha parecido algo menor que en otros QD-OLED, aunque sigue estando presente. Si eres muy sensible a este efecto, la solución sigue siendo la de siempre: jugar sin VRR.
Compatibilidad con PlayStation 5
Con PS5, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 se comporta muy bien. Hay compatibilidad completa y además soporta señal 4K con supersampling a 120 Hz, además de VRR.
También puedes usarlo en:
1440p
1080p
Y en todos los casos con la configuración máxima de color que permite la consola.
Altavoces, KVM, PBP/PIP y otros extras
Para ser un OLED relativamente barato, incorpora algunas cosas que no siempre aparecen en este rango.
Altavoces integrados
Incluye dos altavoces de 5 W. No son ninguna maravilla. Los graves prácticamente no existen, pero pueden sacarte de un apuro ocasional.
KVM y modos de doble fuente
También suma funciones como:
KVM
PBP para mostrar dos fuentes lado a lado
PIP para superponer una segunda fuente
Son extras útiles si quieres usar el monitor con varios equipos y no depender tanto de periféricos duplicados o cambios manuales constantes.
USB-C de 18 W
Como ya comentaba antes, no es una cifra espectacular, pero al menos permite ir cargando dispositivos ligeros. Para un móvil puede valer; para un portátil potente, claramente se queda corto.
Claridad de texto y subpíxel
El panel monta la última generación de QD-OLED disponible en este formato, con un subpíxel mejorado. Eso ayuda con uno de los temas más comentados en este tipo de pantallas: la definición del texto.
Sigue habiendo algo de fringing comparado con un IPS de la misma densidad de píxeles, pero está mejor resuelto que en paneles WOLED equivalentes. Y, sinceramente, no me parece especialmente molesto en un uso normal.
Precio: aquí se decide casi todo
El precio cambia por completo la valoración del Gigabyte QD OLED MO27Q2.
En el momento de referencia, ha llegado a verse alrededor de 560 euros, pero también ha estado en 480 euros tanto en Amazon como en PcComponentes.
Mi lectura es bastante sencilla:
Por 5o0 euros, me parece algo caro, porque por un poco más ya puedes encontrar algún QD-OLED de 360 Hz si coincide oferta o incluso un Tandem WOLED si tienes suerte
Por 450 euros o menos, me parece una auténtica barbaridad de monitor por lo que ofrece.
Y esa es realmente la clave. A precio rebajado, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 entra como una opción muy seria.
Adicionalmente, han lanzado una versión terminada en A, que parece ser prácticamente lo mismo que este modelo pero con 280hz, el tema es que muchas veces está más económico que el modelo de la propia review.
Ver precio del Gigabyte MO27Q2A QD OLED
Enlace de afiliado. Ayudas al proyecto sin coste adicional para ti.
Relación calidad-precio muy fuerte cuando baja de 500 euros
Panel QD-OLED de 27″, 1440p y 240 Hz
Acabado glossy muy agradecido en calidad de imagen
Buen comportamiento en SDR y HDR normal
Excelente respuesta en movimiento
Compatibilidad completa con PS5, incluyendo 4K supersampling a 120 Hz y VRR
KVM, PBP/PIP y altavoces integrados
Buena peana y ergonomía
Lo peor
El modo HDR de 1000 nits está peor calibrado que en modelos más caros
USB-C limitado a 18 W
Acabado glossy implica reflejos más marcados
Sigue existiendo algo de VRR flickering, aunque no especialmente grave
Conclusión: ¿merece la pena?
Si el Gigabyte QD OLED MO27Q2 ronda los 480 a 500 euros, sí, me parece una compra muy buena. No porque sea perfecto, sino porque recorta justo donde menos duele y mantiene lo importante a un nivel muy alto.
La única diferencia realmente clara frente a QD-OLED más caros está en la calibración del modo HDR de 1000 nits. Por lo demás, cumple con creces: color sólido, brillo configurable, movimiento impecable, buena compatibilidad con consolas y una construcción más que correcta.
Si buscas un QD-OLED glossy de 27 pulgadas y 240 Hz sin irte a precios mucho más altos, el Gigabyte QD OLED MO27Q2 es de los modelos más interesantes que han pasado por esta gama. Y si lo pillas en oferta, cuesta bastante no recomendarlo.