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Xiaomi G Pro 27Qi 2026: Mini LED con un HDR muy potente

Cómo cambian la imagen y el movimiento con cada modo de atenuación local, y qué mejora respecto al modelo anterior.

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El Xiaomi G Pro 27Qi 2026 destaca por la intensidad de su HDR. Combina un panel IPS de 27 pulgadas, resolución 1440p y 180 Hz con una retroiluminación Mini LED de 1.152 zonas. Puede ser una opción interesante para quien quiere mucho brillo y utiliza también el monitor para escritorio, pero exige elegir bien los ajustes.

Sus límites no están solo en el número de zonas: importan cómo las controla, qué ocurre con el color y cómo cambia la respuesta al activar HDR.

En este análisis
  1. Embalaje, montaje y cambios de construcción
  2. Conexiones, superficie y manejo del menú
  3. SDR: mucho brillo y varios modos que conviene distinguir
  4. El HDR es su principal atractivo
  5. Qué se nota al utilizar las zonas
  6. La respuesta cambia al activar HDR
  7. PS5 y elección frente a un OLED

Embalaje, montaje y cambios de construcción

Los accesorios incluyen la alimentación y el cable de vídeo. Las fotos de la caja ayudan a ver las piezas del soporte y la tapa de conexiones antes de montar el monitor. No son pruebas de laboratorio, pero sí muestran cómo llega el producto y lo que requiere instalarlo.

La base metálica ocupa menos espacio que la del modelo anterior y transmite mejor sensación de calidad. El mástil y la trasera mantienen una estética parecida, incluido el aro de iluminación. El montaje de la base exige atornillar; es una tarea puntual, aunque menos cómoda que otros sistemas de fijación rápida.

El soporte permite adaptar la posición y el conjunto incorpora un pequeño apoyo para colgar los auriculares. La tapa trasera oculta la zona de conexiones. Estos detalles no cambian el HDR, pero sí hacen más cómodo convivir con la pantalla en una mesa con varios dispositivos.

Conexiones, superficie y manejo del menú

HDMI 2.0 y DisplayPort 1.4 mantienen el planteamiento de la generación anterior. El joystick evita tener que recorrer el menú con una fila de botones, aunque durante el análisis se percibió cierta lentitud al navegar.

Xiaomi separa los perfiles de imagen de un apartado de modo gaming configurable por su cuenta. Esa división puede resultar confusa cuando buscas cambiar color, gamma y respuesta desde el mismo sitio. No es necesario activar ese segundo perfil para dejar una configuración de uso bien ajustada.

Reflejos del acabado mate del Xiaomi G Pro 27Qi 2026

SDR: mucho brillo y varios modos que conviene distinguir

El monitor puede dar un brillo muy alto en SDR, suficiente para no tener que utilizarlo siempre al máximo. El acabado mate es marcado: ayuda a dispersar reflejos, pero introduce una textura visible en fondos claros. Es una elección distinta al aspecto limpio de una pantalla glossy.

El modo nativo ofrece una gama amplia, aunque la unidad salió con el blanco frío. Elegir Warm tampoco resolvía por sí solo el ajuste, porque desplazaba el blanco demasiado hacia el rojo. Los modos de color dedicados tienen comportamientos diferentes: P3 fue una base más convincente que sRGB, cuyo recorte dejaba colores fuera y no resultaba especialmente preciso.

Para un uso general se puede escoger la presentación que resulte agradable, pero para edición interesa revisar el modo y calibrar la unidad si se necesita precisión. Que una pantalla tenga una gama amplia no significa que muestre correctamente todo el contenido sin ajustar. La captura del modo sRGB deja ver el recorte: algunos colores quedan dentro del objetivo en lugar de llegar a él. Eso limita los tonos que puede reproducir en ese modo, algo relevante para fotografías y contenido web.

Xiaomi G Pro 27Qi 2026: Cobertura de color en el modo sRGB
Cobertura de color en el modo sRGB

La atenuación local también cambia la reproducción de color. Para trabajar con color en SDR la desactivaría. Con ella apagada se conserva el contraste nativo del IPS; con ella activada mejora mucho el negro en escenas favorables, a cambio de depender del tamaño y la posición de los objetos.

Calibración y uniformidad

La calibración manual desde el modo nativo mejoró claramente la unidad, incluso frente al modo P3 dedicado. Para trabajo de color tiene sentido ajustar el blanco y preparar un perfil para la pantalla concreta. Copiar valores de otra unidad puede orientar, pero no asegura el mismo resultado.

El modo Default tampoco ofreció un recorte especialmente útil: no quedaba bien orientado a ninguno de los espacios habituales. Preferiría un modo dedicado adecuado al contenido o el nativo calibrado, según el trabajo.

La distribución de brillo fue razonable en la unidad, mientras que las diferencias de color entre zonas se hicieron más visibles a brillo alto. Para tareas sensibles al color, bajar la luminancia resultaba más sensato que utilizar todo el margen disponible. La uniformidad de una unidad no equivale a una tasa de calidad de toda la gama.

El HDR es su principal atractivo

Con el modo HDR Standard, los ajustes Low y Middle de atenuación local rondan los 1.100 nits en la referencia elegida para la ficha. High puede superar los 2.600 nits en una ventana del 10 %. Son resultados de configuraciones distintas: no conviene mezclarlos como si fueran un único modo.

High da mucha fuerza a las luces, pero también eleva parte de los tonos medios respecto a la curva de referencia y puede hacer más visibles los halos. Middle ofrece un compromiso más equilibrado, aunque tampoco sigue la referencia con precisión absoluta en la ventana del 10 %. En las curvas se ve por qué más brillo no implica una imagen más fiel: cambia tanto el pico como la manera de repartir la luz antes de llegar a él. Los modos Film y Game reducen el impacto incluso con High, así que el nombre del ajuste de atenuación local no cuenta toda la historia.

En las pruebas, el brillo alto se sostuvo con estabilidad durante la medición prolongada. Aun así, la distribución de luz importa: una escena y un patrón de prueba pueden exigir cosas muy distintas a las zonas. La comparación siguiente muestra el brillo sin atenuación local y con Low, Middle y High. En High, el máximo aparece con ventanas pequeñas e intermedias y disminuye al iluminar una mayor parte de la pantalla; Low y Middle siguen otra distribución. Por eso el pico de una luz pequeña no describe por sí solo una escena luminosa a pantalla completa.

Xiaomi G Pro 27Qi 2026: Brillo HDR con distintos ajustes de atenuación local
Brillo HDR con distintos ajustes de atenuación local

La mejora frente a un IPS sin atenuación local es clara en contenido HDR. Frente a un OLED hay otro intercambio: el Xiaomi mantiene mucha intensidad en escenas grandes y luminosas, mientras que el OLED puede controlar cada píxel sin los halos propios de las zonas.

Qué se nota al utilizar las zonas

El algoritmo resulta más equilibrado que el del modelo anterior en situaciones como un cursor sobre fondo oscuro, pero no hace desaparecer las limitaciones de la tecnología. Puede atenuar elementos muy pequeños, dejar halos o producir cambios de brillo al mover ventanas y objetos.

Si esos cambios molestan, bajar a Middle es más útil que perseguir siempre el máximo pico. Para escritorio con fondos y ventanas claras, también merece la pena probar la atenuación local desactivada. El ajuste más llamativo en una demostración no tiene por qué ser el más cómodo durante toda la jornada.

Un ejemplo útil es el cursor blanco sobre fondo oscuro. El algoritmo puede mantenerlo más apagado para evitar iluminar demasiada superficie alrededor, y darle más intensidad al acercarse a una zona clara. La mejora respecto al modelo anterior está en que la retroiluminación resulta menos evidente al seguir esos elementos; no en que desaparezca el compromiso.

En HDR High, los cambios de brillo al mover ventanas podían hacerse más visibles. Middle reducía ese efecto. También importa mirar la pantalla de frente: desde un lateral, los halos se aprecian más. Por eso la posición y el ajuste escogido pueden cambiar mucho la impresión de una misma escena.

La respuesta cambia al activar HDR

En SDR, Faster es la referencia seleccionada en el análisis: consigue una respuesta rápida, con un nivel de overshoot ya apreciable en las mediciones. Un ajuste más relajado reduce ese exceso a costa de transiciones más lentas. Conviene elegir por el equilibrio entre ambas cosas, no solo por el menor tiempo de respuesta.

Al activar HDR, el overdrive queda limitado al comportamiento de Standard, que es más lento. Es una diferencia relevante para quien espera exactamente la misma claridad de movimiento en SDR y HDR. Para juegos de ritmo tranquilo pesa menos; para competitivo puede importar bastante. A 180 Hz, las referencias seleccionadas muestran 4,23 ms y 5,13 RGB de overshoot en Faster, frente a 7,25 ms y 0 RGB en Standard. Standard evita ese exceso, pero tarda más en completar la fase inicial de las transiciones. Las capturas comparan los dos ajustes a la misma frecuencia; la limitación de overdrive al activar HDR es la observación del análisis.

El refresco variable funcionó con PC en la prueba, incluida la gráfica NVIDIA utilizada. Eso no equivale a confirmar VRR en consola. Tampoco hay un modo de estroboscopio para reducir el desenfoque en movimiento.

PS5 y elección frente a un OLED

Para PS5, la referencia contrastada aquí es 1440p a 120 Hz sin VRR ni ALLM; la ficha mantiene el detalle de compatibilidad.

Frente a un OLED, el intercambio principal está en la luz de las escenas grandes y el control del negro. El Xiaomi tiene mucho margen de brillo, mientras que un OLED puede resolver un objeto diminuto sobre negro sin depender de zonas y ofrece transiciones más rápidas. Ninguna de esas ventajas por separado decide qué pantalla encaja mejor en todos los escritorios.

Monitor en el escritorio del Xiaomi G Pro 27Qi 2026

Lo elegiría para disfrutar de HDR luminoso, jugar a títulos variados y alternar con escritorio. Para sacar partido al conjunto hay que aceptar que la atenuación local y los modos de imagen requieren cierta elección, especialmente al pasar de trabajo a juego.

Buscaría otra opción si la prioridad absoluta fuera la velocidad de respuesta en HDR, la ausencia de halos o un modo sRGB muy preciso sin calibrar. Su relación calidad/precio debe valorarse con el importe disponible hoy, no con una oferta antigua: consulta las tiendas y compáralo con otros Mini LED antes de decidir.