Monitor QD MINI LED IPS de 27 pulgadas con resolución 1440p, 180 Hz y 1152 zonas muy viral que destaca por su brillo altísimo, HDR real, muy buen color y unos bugs relacionados con un tinte rojizo bastante esquivables.
Buena relación calidad-precio: 1440p, 180 Hz, Fast IPS, Quantum Dot y Mini LED con 1152 zonas a casi el mismo precio que IPS tradicional.
Brillo altísimo tanto en SDR como HDR, con más de 800 nits sin local dimming y más de 1000 nits sostenidos en HDR.
Muy buen color aunque los modos precalibrados pueden estar bugueados en algunos modelos por su versión de FW.
Lo peor
Usa PWM agresvio, algo que puede provocar fatiga visual en personas sensibles.
El local dimming no es recomendable para escritorio, porque se notan halos y zonas encendiéndose alrededor del cursor o elementos claros.
Bug del tinte rojo en algunas unidades o situaciones, y sin posibilidad sencilla de actualización de firmware.
Ideal para
Quien busca un monitor 1440p 180 Hz con HDR real sin pagar precio de OLED o Mini LED premium.
Juegos, películas y contenido HDR donde el local dimming puede marcar una diferencia enorme frente a un IPS normal.
Usuarios que quieren brillo muy alto, buen color y contraste superior al IPS tradicional por poco dinero.
No lo compraría si...
Eres sensible al PWM o sueles notar fatiga ocular con pantallas que parpadean.
Te da pereza estar poniendo y quitando el Local Dimming según lo que vayas a hacer.
Quieres un monitor sin bugs raros, actualizable por firmware y con comportamiento más predecible.
Ver datos completos
SDR
Cobertura DCI-P399.8%
DeltaE medio DCI-P30.82
Cobertura Adobe RGB92.9%
Modo sRGBSíDeltaE medio 0.65
Brillo máximo SDR753.4
Contraste1140:1
Contraste con LD10700:1
Comentario bloomingMuy molesto en el escritorio, sigue al cursor con un halo o directamente no lo ilumina. Algoritmo mejorable.
Uniformidad del brilloMala
Valoración SDRMuy buena
HDR
Brillo HDR1000
Brillo HDR pico1180 LD High
Seguimiento PQ / EOTFDesviadoCon LD activo oscurece mucho
Valoración HDRBuena
Gaming PC
Mejor modo de OverdriveFast
Tiempo de respuesta medio4.35 ms
Overshoot4.33
Input lag3.1
VRR / Adaptive SyncSí
Valoración PC gamingCorrecto
Compatibilidad PS5
VRR en PS5Sí
ALLMSí
Resoluciones permitidas1440p 120 Hz
Valoración PS5CompatibleNo hay supersampling a 4K
Conectividad
Puertos HDMI2x HDMI 2.0
DisplayPort2x DisplayPort 1.4
Salida de audioSí
AltavocesNo
Construcción, peana y extras
Acabado de pantallaMate ligero
Relación de aspecto16:9
CurvaturaPlano
Peana regulableSí
Calidad de la peanaBuena
VESASí
Extras destacablesRGB personalizable y peana vistosa aunque de plástico
Valoración construcciónBuena
La puntuación combina mediciones objetivas y valoración de uso real según precio, categoría y competencia. Las mediciones pueden variar ligeramente según unidad, firmware y configuración usada. Algunos enlaces pueden ser de afiliado y ayudar al mantenimiento de la web sin coste adicional para ti.
Creo que este es, sin exagerar, uno de los monitores que más hype ha generado en los últimos meses. Y no es casualidad. Xiaomi ha sacado un monitor 27 pulgadas, 1440p, 180 Hz, panel Fast IPS y retroiluminación Mini LED a un precio que, especialmente con ofertas o descuentos de estudiante, se puede quedar por menos de 300 euros.
Eso, sobre el papel, suena a locura. Pero claro, una cosa es la ficha técnica y otra muy distinta es cómo se comporta de verdad cuando te pones a medir brillo, contraste, color, HDR, tiempos de respuesta, blooming, input lag y todo lo que realmente importa. Y aquí es donde este monitor se pone interesante de verdad.
El embalaje viene bastante bien protegido y, en general, la presentación está a buen nivel. Dentro de la caja nos encontramos con:
Cable de alimentación
Cable DisplayPort
Peana y base
Embellecedor de plástico para tapar la zona de conexiones
Reporte de precalibración
Cuatro tornillos y una herramienta para montarlos
Ese informe de precalibración queda muy bien sobre la mesa, pero lo importante es si luego los resultados reales acompañan. Más adelante entro en eso, porque aquí hay bastante chicha.
Lo único que me ha parecido un poco raro del montaje es el sistema de la base. En vez de tirar del típico tornillo manual cómodo y rápido, aquí Xiaomi mete cuatro tornillos para fijar la parte inferior de la peana. No es ningún drama porque se monta una vez y listo, pero sinceramente no veo la necesidad de complicarlo cuando casi todo el mundo lo resuelve mejor.
Diseño, ergonomía y conexiones
El diseño tiene ese rollo futurista bastante marcado. De hecho, recuerda un poco a algunos monitores de Alienware. La peana es blanca, el conjunto tiene bastante personalidad y en la parte trasera hay un aro con iluminación RGB que se puede controlar desde el propio menú del monitor.
La peana está construida en plástico, pero transmite buena calidad. Y lo mejor es que en ergonomía va realmente bien servido. Se puede ajustar prácticamente como te dé la gana:
Ajuste de altura
Inclinación
Reclinación
Pivot vertical hacia ambos lados
Giro horizontal del panel sin mover la base
Ese último detalle no lo tienen todos los monitores y se agradece bastante en el día a día.
En conectividad, el Xiaomi G Pro 27i incluye:
2 x DisplayPort
2 x HDMI
Salida minijack de audio
Acabado de pantalla y tratamiento antirreflejos
La pantalla tiene acabado mate, algo totalmente esperable en este rango. Está en un punto intermedio bastante razonable: controla bien los reflejos sin matar demasiado los colores. Personalmente sigo prefiriendo los acabados glossy, pero siendo realistas, en este precio no hay prácticamente alternativas de ese estilo.
Así que aquí toca valorar lo que ofrece el mercado real, no el ideal. Y en ese sentido, el tratamiento del panel está bien resuelto.
Color y precalibración: sorprendentemente bueno
Donde este monitor empieza a ponerse serio es en el apartado de color. Al medirlo, salen porcentajes de cobertura y volumen de color muy altos. La cobertura de DCI-P3 es completa y el volumen de color es muy agresivo, algo que se explica en gran parte por el uso de Quantum Dot.
Además, el monitor incluye presets precalibrados para:
sRGB
DCI-P3
Adobe RGB
Y lo importante es que no están puestos por marketing. Están bien hechos. Los resultados de esos modos precalibrados son muy buenos:
DeltaE bien ajustado
Gamma 2.2 correctamente cumplido
Temperatura de color muy cerca de 6500K
Punto blanco bastante afinado, aunque con algo de margen de mejora
Ese último punto, el blanco, se puede perfilar todavía más con calibración manual usando sonda profesional. Ajustando la temperatura de color y dejando la gama en nativo, se consigue reducir aún más la distancia al punto blanco.
Ahora bien, siendo totalmente honestos, no hace falta obsesionarse con esto. Los modos precalibrados vienen tan bien de serie que para la mayoría de usos ya ofrecen una experiencia muy seria sin tocar nada.
Qué significa que sea Mini LED y por qué importa tanto
Aquí está una de las grandes claves del monitor. Cuando hablamos de Mini LED no estamos hablando del tipo de panel, sino del sistema de retroiluminación.
En un monitor LCD tradicional, la imagen necesita una luz trasera para verse. Esa retroiluminación se puede organizar de varias maneras:
Edge LED, con LEDs en los bordes
Direct LED, con iluminación más centrada
Full Array, con LEDs repartidos por toda la superficie
Mini LED, que es una evolución del Full Array usando LEDs mucho más pequeños
Al ser más pequeños, caben más. Y eso permite trabajar con zonas de atenuación local, o local dimming. En este monitor hay 1152 zonas.
¿Qué consigue esto? Que ciertas zonas de la pantalla puedan apagarse o atenuarse mucho cuando la imagen lo requiere. El resultado son negros mucho más profundos y un contraste brutalmente superior al de un IPS normal.
Ahora bien, no todo depende del número de zonas. También importa muchísimo el algoritmo que decide cuándo se iluminan y cuándo se apagan. Ahí entra en juego el famoso blooming, que es ese halo o resplandor que aparece alrededor de elementos brillantes sobre fondo oscuro. Todos los Mini LED lo tienen en mayor o menor medida.
Brillo y contraste sin local dimming: ya parte muy fuerte
Incluso sin activar el local dimming, este monitor ya va sobradísimo para ser un IPS. El brillo máximo medido ronda los 840 nits, una cifra absurdamente alta para un monitor LCD IPS de este tipo.
El contraste también sorprende, porque se sitúa en torno a 1270:1 con el brillo al 100%, que para un IPS está francamente bien.
Si usas un perfil calibrado, esos números bajan algo, pero sigue estando en muy buen nivel.
Donde sí hay más margen de mejora es en la uniformidad del brillo. Aquí los resultados son mejorables y, además, pueden variar bastante según el calibrador utilizado. En un panel capaz de alcanzar 700 u 800 nits, un pequeño porcentaje de desviación de brillo se percibe más que en un monitor típico de 300 o 350 nits.
En los modos calibrados, además, la uniformidad y especialmente la desviación de color tienden a comportarse un poco mejor.
OSD y ajustes de local dimming
El monitor permite configurar el local dimming en tres niveles:
Low
Medium
High
Y se puede activar o desactivar independientemente del HDR. Esto es importante, porque permite jugar bastante con el comportamiento del panel según el uso.
SDR con local dimming: una mejora bestial, pero no para todo
En SDR, al activar el local dimming, el contraste se dispara. Literalmente pasa a ofrecer cifras que están a años luz de un IPS tradicional. En las mediciones, el salto es enorme y visualmente se nota muchísimo.
Con local dimming activo, aunque el brillo baja ligeramente respecto al modo sin atenuación local, sigue dando alrededor de 760 nits, que sigue siendo una barbaridad.
Eso sí, no todos los niveles se comportan igual en la práctica:
High es el más luminoso
Low es claramente más oscuro
El algoritmo cambia bastante entre modos
Y aquí llega la parte importante: en escritorio no merece la pena usarlo.
En interfaces oscuras, especialmente si usas Chrome o cualquier ventana con fondo negro, se aprecia perfectamente cómo las zonas se van encendiendo y apagando al mover el ratón. En Medium y High esto se nota bastante. En Low algo menos, pero ese modo oscurece demasiado la imagen general.
También aparece una especie de estela o halo sobre elementos claros en fondos oscuros. No es un defecto puntual, es simplemente la consecuencia de cómo trabaja la atenuación local por zonas.
Así que, para dejarlo claro:
En escritorio: mejor desactivarlo
En contenido y juegos: cambia totalmente la experiencia
Películas, YouTube y juegos: aquí es donde el Mini LED se luce de verdad
Cuando sales del escritorio y te vas a películas, vídeos o juegos, la historia cambia por completo. Ahí sí que el local dimming tiene sentido y el monitor pega un salto enorme en calidad de imagen.
Da igual si el contenido es SDR o HDR, aunque en HDR se aprovecha mejor. El cambio de pasar de local dimming off a High es de esos que te hacen decir: vale, ahora sí.
La imagen gana muchísimo contraste
Los negros se vuelven mucho más profundos
La percepción general deja de parecer la de un IPS convencional
En este tipo de contenido, además, el blooming apenas se aprecia en la mayoría de situaciones. Por eso la experiencia acaba siendo claramente superior a la de un IPS normal sin esta tecnología.
¿Hay casos donde se puede notar? Sí. Sobre todo cuando hay objetos pequeños y muy brillantes moviéndose rápidamente sobre fondos oscuros. Ahí el algoritmo puede ir un poco por detrás intentando seguir ese objeto, produciendo un efecto parecido al que se ve con el puntero del ratón sobre una interfaz oscura.
Pero en uso real con juegos, incluso con efectos pequeños, la sensación general es muy buena. Se pone como ejemplo Dragon Ball Sparking Zero, donde al lanzar ataques y cargar energía, pese a haber elementos intensos y pequeños, no aparece nada especialmente molesto.
¿Incómodo tener que ir activando y desactivando HDR y local dimming según lo que vas a hacer? Sí, un poco. HDR en Windows se puede con atajo, pero el local dimming obliga a entrar en el menú del monitor. A día de hoy, es lo que hay.
Fugas de luz, glow y negros
El típico test de negro puro deja bastante claro el efecto del local dimming. Con la atenuación local activa, la pantalla se ve prácticamente apagada en negro completo. Al desactivarla, vuelve a verse como un IPS convencional.
Aun así, incluso con el local dimming apagado, este monitor parte de una base algo mejor que la de muchos IPS en contraste nativo, así que el glow no es especialmente dramático.
HDR real: EOTF, luminancia y comportamiento general
En HDR no basta con decir que un monitor llega a muchos nits. Lo importante es cómo distribuye ese brillo y si sigue bien la curva PQ EOTF, que es la referencia que marca cómo deberían iluminarse las distintas zonas de la imagen.
En este Xiaomi, el modo que mejor lo hace es el local dimming en High. Ahí es donde se ve un comportamiento más convincente.
En niveles de luminancia, el monitor también deja muy buen sabor de boca. Con un APL del 75% llega a unos 1250 nits, y en pantalla completamente blanca sigue rondando los 1130 nits.
Esto es interesante porque aquí no aparece el típico problema de los OLED, donde al aumentar el APL el brillo suele caer bastante. En este caso, la imagen mantiene un nivel de brillo general mucho más alto.
También se han medido otros parámetros de HDR:
Balance de grises, mejorable
Temperatura de color, bien fijada en torno a 6500K
Nivel de negro
Tiempos de respuesta y overdrive: muy bien para ser Mini LED IPS
Otro de los puntos donde este monitor sorprende es en los tiempos de respuesta. Hay cuatro modos de overdrive, desde Standard hasta Fastest. Cuanto más agresivo es el modo, más riesgo hay de overshoot, que es ese artefacto que aparece alrededor de objetos en movimiento por una sobrecorrección del píxel.
Los modos fuertes meten más overshoot en las mediciones, pero en pruebas tipo UFO test no se aprecia gran cosa a simple vista, incluso en los niveles más agresivos.
En uso real, el modo que mejor equilibrio ofrece es Fast. Viendo el rendimiento gray-to-gray frente a otros monitores que han pasado por pruebas similares, se coloca en la parte alta de la tabla. Eso habla bastante bien de él.
Eso sí, hay una limitación importante: con HDR activado solo se puede usar el modo Standard, y ahí los tiempos de respuesta son algo peores.
UFO test, flickering y qué pasa con el local dimming en movimiento
Al hacer pruebas con HDR y local dimming activados, aparece un comportamiento ya esperado: el algoritmo intenta seguir el objeto brillante en movimiento. En pruebas tipo UFO esto se traduce en una especie de flickering o persecución visual.
Es exactamente la misma idea del ratón sobre fondo oscuro o del péndulo en tests de VRR. El sistema de zonas va por detrás intentando trackear el objeto luminoso. En juegos rápidos con elementos pequeños y brillantes sobre fondo oscuro, puede ocurrir algo parecido.
No significa que el monitor vaya mal en movimiento. Significa que el local dimming por zonas tiene límites físicos, y cuando la escena le pone las cosas difíciles, esos límites se dejan ver.
Rendimiento a 120 Hz y 60 Hz, input lag y VRR
También se han hecho pruebas a 120 Hz y 60 Hz. En estos refrescos, el mejor modo de overdrive es Standard, porque los demás suben más el overshoot. Aun así, los tiempos siguen siendo bastante buenos.
En cuanto al Input Lag, los valores son normales. Como siempre, al bajar de 180 Hz a 60 Hz aumenta un poco, pero nada raro ni preocupante.
Respecto al VRR, el monitor se vende como FreeSync y también funciona con GPUs NVIDIA aunque no esté oficialmente certificado por G-SYNC Compatible. El comportamiento general es bueno y no aparecen parpadeos extraños en la prueba del péndulo, siempre que el local dimming esté desactivado.
Si activas local dimming, vuelve a aparecer ese efecto de seguimiento del objeto brillante, que se traduce en un flickering parcial bastante molesto.
Lo mejor del monitor incluso sin contar el Mini LED
Si dejas al margen el local dimming, lo que queda ya es un IPS bastante top dentro de su categoría:
Muy buen color
Brillo descomunal
Tiempos de respuesta muy competitivos
1440p y 180 Hz con especificaciones actuales
Y encima, con el extra de poder activar el local dimming cuando realmente compensa, que es en HDR, cine y juegos.
El punto delicado: PWM y fatiga visual
Aquí viene la parte menos bonita del análisis. Al medir los tiempos de respuesta, el sensor detecta muchísimo ruido, y eso apunta a que la retroiluminación parpadea a gran velocidad. En otras palabras, todo indica que estamos ante un monitor con PWM.
Esto no es ideal para la vista y puede influir en la fatiga visual, especialmente en personas sensibles. No significa que todo el mundo vaya a notarlo igual. De hecho, hay gente que tolera bastante bien este tipo de cosas. Pero es un factor que conviene tener en cuenta antes de comprar.
También es importante no mezclar conceptos. El monitor tiene certificación de protección frente a luz azul, pero eso no significa que sea flicker-free. Son cosas distintas.
Luz azul: tiene que ver con el espectro de emisión
Flicker-free: tiene que ver con si la retroiluminación parpadea o no
En este sentido, frente a un IPS convencional con retroiluminación DC, este Mini LED sale peor parado si eres especialmente sensible a la fatiga ocular.
Compatibilidad con PS5
Sobre PlayStation 5, posteriormente al vídeo review pude confirmar que es 1440p, 120 Hz ALLM y VRR en PS5, aunque no soporta supersampling a 4K.
Aun así, esto conviene cogerlo con pinzas hasta comprobarlo de primera mano, porque ya se sabe que la compatibilidad de consolas con monitores a veces tiene sus rarezas.
Bug del Tinte Rojo (actualización de la reseña original)
Sobre esta cuestión se han hecho 3 vídeos desarrollando el bug en profundidad en el canal de IMartz, basicamente el monitor adquiere un tinte rojizo a la hora de cambiar entre varios modos profesionales y el HDR. Este bug es fácilmente esquivable, es cierto que puede molestar, pero tampoco lo descartaría simplemente por eso. El problema prinicpal que ha tenido Xiaomi aquí es que el monitor no se puede actualizar por firmware, con eso se habría ahorrado muchos dolores de cabeza. Según algunos usuarios, en las versiones recientes de este monitor el problema ya no ocurre, pero esta reseña tiene más de un año ya publicada y no lo he vuelto a comprar, así que no se deciros si ha sido solucionado al 100%.
Entonces, ¿merece la pena?
Sí. Y bastante.
De hecho, me parece que Xiaomi ha roto el mercado con este modelo. Porque por un precio muy cercano al de un monitor IPS 1440p de alta tasa de refresco tradicional, te llevas bastante más:
Mini LED con 1152 zonas
HDR con brillo real muy alto
Colores muy buenos y modos precalibrados útiles
Respuesta rápida para jugar
Ergonomía y conectividad completas
Su precio habitual ronda los 250 euros, aunque lo he visto de oferta puntual por debajo de 200 euros.
El PWM puede ser un problema para quien tenga sensibilidad ocular
Con HDR activado, el overdrive queda limitado
Pero aun con todo eso, si buscas un monitor gaming 1440p 180 Hz y quieres dar el salto a una experiencia HDR mucho más seria sin irte a precios muy superiores, este Xiaomi G Pro 27i se convierte en una de las recomendaciones más claras ahora mismo.
Veredicto final
El Xiaomi Mini LED G Pro 27i no es perfecto, pero sí es uno de esos productos que obligan a recolocar el mercado. Sin local dimming ya es un IPS muy competente. Con local dimming y contenido adecuado, da una experiencia que está muy por encima de lo que esperarías por su precio.
Si el tema del PWM no te preocupa demasiado, o sabes que no sueles tener problemas de fatiga visual, cuesta no recomendarlo. Y si sí te preocupa, más que descartar este modelo en concreto, probablemente lo que te interesa es mirar con cautela toda la categoría Mini LED.
Tal y como está planteado, por especificaciones, rendimiento y precio, este monitor ha entrado de cabeza en el grupo de las compras más interesantes del momento.